Al Rescate de la Vaquita Marina
Mantener el frágil equilibrio que aún guarda
esta especie es responsabilidad única de los mexicanos
Por
Gustavo Ybarra/PH
Existen hasta la fecha tan sólo 567 en todo el mundo
y cada año mueren por causa de actividades humanas
entre 39 y 84 ejemplares de esta especie.
Considerada como endémica por habitar únicamente
en la región del Alto Golfo de California, en territorio
mexicano, la comúnmente conocida como vaquita marina
o cochito (phocoena sinus), hoy corre el peligro de desaparecer
para siempre.
A tan sólo 32 años de su descubrimiento, este
mamífero pariente cercano de las ballenas y los delfines
ha sido considerado desde 1990 como especie en peligro de
extinción, y a partir de 1996 habría de clasificarse
nuevamente como crítico en peligro de extinción,
según normas oficiales mexicanas e internacionales.
Actualmente operan en México Organizaciones No Gubernamentales
(ONG) que realizan una titánica labor para conservar
con vida a la vaquita y otras especies que corren riesgo de
extinguirse.
Tal es el caso del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF,
sus siglas en inglés) que en un intento por rescatar
a esta singular especie, ha organizado una compleja campaña
donde se ponen de manifiesto las principales causas de la
muerte de la vaquita.
Debido a que las autoridades son incapaces de controlar el
acceso a los recursos pesqueros del Golfo de California, incluso
en las Áreas Naturales Protegidas, como la Reserva
de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río
Colorado, destinadas para la conservación de las especies,
la vaquita marina muere al quedar atrapada incidentalmente
en las redes agalleras para la pesca de tiburón, curvina,
sierra y manta.
Además, las condiciones de su hábitat están
siendo alteradas drásticamente por las redes de arrastre
de fondo utilizadas por los barcos camaroneros que se infiltran
en el lugar.
Según lo establece la Ley General del Equilibro Ecológico
y de Protección al Ambiente (Lgeepa), las reservas
son áreas en las cuales habitan especies representativas,
incluyendo las consideradas endémicas, amenazadas o
en peligro de extinción.
Por lo tanto, queda prohibida toda actividad humana no sustentable
que amenace la vida de estos organismos.
“Nos consta que los pescadores ribereños del
Alto Golfo están dispuestos a cambiar sus métodos
de pesca y así proteger a la vaquita” afirma
Juan Carlos Barrera Guevara, coordinador del programa del
Fondo Mundial para el Golfo de California.
“Aun así, es necesaria la intervención
a fondo de las autoridades estatales y federales para implementar
soluciones inmediatas a la problemática socio-económica
que tendrá el disminuir el impacto que causan sobre
la vaquita las redes agalleras y las redes de arrastre de
fondo utilizadas por los barcos camaroneros, que sólo
van en busca de especies menores”, continua el responsable
del programa.
Según estudios realizados por expertos en la especie,
del Comité Internacional para la Recuperación
de la Vaquita (Cirva), la tasa de mortandad de la vaquita
indica que en menos de diez años los mexicanos serán
los únicos responsables de perder, para siempre, al
primer cetáceo de este mundo.
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