| Protegen a la Vaquita Por
Gustavo Ybarra
gybarra@elimparcial.com
Debido a su crítico estado en peligro de extinción,
la vaquita marina es protegida por las autoridades, en la
Reserva de la Biósfera del Alto Golfo de California
y Delta del Río Colorado.
“La reserva comprende una superficie total de 934
mil 756 hectáreas, que van desde San Felipe, Baja
California, hasta Puerto Peñasco, Sonora, y todo
el extremo Norte del Golfo”, señaló
José Campoy, director de la Reserva en su oficina
de San Luis Río Colorado.
En toda la zona se prohíbe cualquier actividad altamente
depredadora que ponga en riesgo a esta marsopa, indicó,
así como otras especies nativas representativas del
Alto Golfo o que se encuentren amenazadas, como el caso
de la totoaba.
Gracias a los pobladores de las comunidades ribereñas
se ha reducido la intensidad de la pesca en la zona y actualmente
se hacen cambios en las técnicas pesqueras para disminuir
las posibilidades de que se extinga este cetáceo,
considerado como el más pequeño y amenazado
del mundo.
Autoridades y organismos de conservación como el
Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en
inglés), buscan opciones productivas sustentables
que provean de otros empleos a los pobladores de la región.
También se prevé enseñar a los habitantes
de esas áreas técnicas de pesca y ordenamiento
pesquero con el fin de disminuir la sobreexplotación
de los productos marinos y así encaminar los esfuerzos
al desarrollo hacia una pesca sustentable.
El objetivo del proyecto es proteger a las vaquitas marinas.
Según expertos en conservación, existen nuevos
proyectos como el ecoturismo o la acuacultura que no ocasiona
más alteraciones en los ecosistemas marinos, sino,
por el contrario, provoca una gran derrama económica.
Para contribuir a la salvación de este cetáceo
endémico de México, el Comité Internacional
para la Recuperación de la Vaquita (Cirva) hizo una
interesante propuesta que fue retomada para ponerla en marcha
por un grupo de investigadores.
Integran equipo
El equipo de trabajo lo integran representantes del sector
pesquero ribereño, científicos, conservacionistas,
autoridades de la reserva de la Biósfera, y otras
ONG, que han diseñado una estrategia de conservación
y desarrollo sustentable para el amenazado mamífero.
El presidente de la Agrupación Sierra Madre, Patricio
Robles Gil, añadió: “La salvación
del único cetáceo endémico de México
es un problema de toda la Nación”.
“Tiene que involucrarse la sociedad y que todos sepan
que su contribución hará que no desaparezcan
los menos de 600 ejemplares de vaquitas marinas que existen
en el planeta”, puntualizó, como uno de los
promotores de la campaña para
salvar esta especie.
|