ESTA PUEDE SER LA
ÚLTIMA LLAMADA
Salvemos de la extinción a una especie exclusivamente mexicana
LA VAQUITA MARINA
Al Presidente de los
Estados Unidos Mexicanos
Lic. Vicente Fox Quesada
Al Secretario de Medio
Ambiente y Recursos Naturales
Lic. Víctor Lichtinger Waisman
Al Secretario de Agricultura,
Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación
Lic. Javier Bernardo Usabiaga Arroyo
Durante miles de años la "vaquita marina" (Phocoena sinus),
también conocida como "cochito", ha formado parte de la fauna
del Golfo de California. Esta especie es un mamífero marino,
pariente de las ballenas y los delfines (cetáceos), que no
se encuentra en ningún otro lugar del mundo. Vive única- mente
en la región del Alto Golfo de California, por lo que su sobrevivencia
y recuperación es hoy responsabilidad exclusiva de todos los
mexicanos.
La vaquita, el cetáceo mas pequeño del mundo, es una especie
protegida por las Leyes Mexicanas. Desde 1996, la Unión Mundial
para la Naturaleza (UICN) reclasificó la especie como "En
Crítico Peligro de Extinción". Se estima que la población
actual de vaquita es menor a los 600 individuos. Se calcula
que cada año mueren accidentalmente en redes agalleras, utilizadas
por los pesca- dores para capturar especies comerciales, entre
39 y 84 vaquitas, siendo éste el principal factor que pone
en riesgo su sobreviviencia. A este ritmo, la especie desaparecerá
en pocos años.
De extinguirse,
la vaquita sería el primer cetá- ceo eliminado de la faz de
la tierra por causa de actividades humanas. México, entonces,
sería el primer país que permita la desapari- ción de una
de estas especies.
Los pescadores
ribereños de la región han manifestado públicamente su disposición
a realizar cambios en sus prácticas pesqueras, para eliminar
así la captura accidental de la vaquita, siempre y cuando
se ordenen las pesquerías de la región.
Hacemos
así un llamado a las autoridades para que:
I. Se implementen
las acciones y programas que tiendan a reducir la mortandad
de la vaquita a cero;
II. Se
establezca un área de protección para la vaquita marina;
III. Se
realice el ordenamiento pesquero, se aplique la ley, se generen
alternativas para los pescadores y se fomente el aprovechamiento
sustentable de los recursos marinos. Debemos, gobierno y sociedad,
compro- meternos con los pescadores de la región y con la
sobrevivencia de la vaquita. La extinción es para siempre.